Predicas
January 17, 2022

El Poder de la Resurrección

"a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte," Filipenses 3:10

Si se considera la muerte de Jesucristo desde un punto de vista meramente humano se puede afirmar que fue injusta. ¿Por qué alguien inocente muere como un criminal en la cruz?

Su muerte fue injusta porque él no fue un pecador. El no cometió delito alguno. Fue injusta porque nos correspondía a nosotros estar allí. A cada miembro de la humanidad le tocaba estar allí en la cruz recibiendo la paga por su pecado. (Pecado tanto por naturaleza o condición como por acción)

La escena de la cruz es brutal e inhumana. Jesús fue torturado hasta más no poder, derramando hasta la última gota de su sangre. Isaias 53 lo profetizo de manera muy gráfica. Una escena trágica y conmovedora donde el único que celebraba era Satanás.

Cuando miramos todo esto desde la perspectiva humana es cierto que lo único que vemos es dolor, angustia, agonía. La cruz era un lugar de maldición, de castigo, reservado para los criminales.

Sin embargo, en todo esto había una perspectiva mayor y nada estaba sucediendo al azar. Era parte del plan eterno de Dios.

Cristo había dicho nadie me quita la vida, sino que yo la pongo. El cordero de Dios tenía que ser sacrificado para quitar el pecado del mundo.

Muchas veces no vemos la perspectiva mayor, porque no miramos con los ojos de Dios, ni tenemos la vista puesta en las cosas de arriba.

El apóstol Pablo mediante la revelación nos permite ver detrás de la cortina y ver lo que realmente ocurrió allí en la cruz.

13 Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. 15 Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él. Colosenses 2:13-15

Primeramente, la humanidad estaba siendo juzgada en la cruz, allí en Jesús estaba recibiendo el juicio de Dios por nuestro pecado.

Segundo. Jesús estaba pagando la deuda por nuestro pecado. De ninguna manera podíamos pagarle a Dios. De ninguna manera podíamos alcanzar o cumplir la norma de justicia y santidad de Dios. No podíamos justificarnos delante de Dios.

Tercero, él estaba desarmando (despojando) al diablo y sus demonios y exhibiéndolos públicamente. Como cuando un rey viene victorioso de una guerra y trae a los enemigos aprisionados y los exhibe ante todos dando testimonio de su victoria.

"hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos."

Parece una paradoja que mientras Jesús era exhibido en aquella cruz al mundo como un criminal derrotado, el que realmente estaba siendo expuesto y derrotado era el diablo y sus demonios, lo que significaba la abolición del pecado que separaba al hombre de Dios.

Cuarto. Cuando Jesús dice consumado es y muere, para los que miraban el espectáculo y para los seguidores de Jesús parecía que todo acababa allí. Pero en realidad era donde todo comenzaba.

14 Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, 15 y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. Hebreos 2:14-15

Mediante su muerte (lo que aparentemente era su derrota), hizo impotente al enemigo, anuló su poder, le quitó todo el poder que tenía para hacer daño.

Satanás adquirió sobre el hombre el poder de la muerte mediante el engaño del pecado. La muerte se convirtió en el verdugo del pecado y el pecado en el amo del ser humano. Entonces el hombre quedó a merced del enemigo.

Pero no todo terminaba con su muerte, esa era la primera parte. El primer acto de una obra Maestra. Jesús había dicho que resucitaría. Efectivamente al tercer día resucitó, como lo había prometido.

La resurrección es el sello de la victoria

Por qué la resurrección es tan importante, que significa para nosotros.

1. Vana es nuestra Fe si Jesús no hubiese resucitado. 1 Corintios 15:14

La mayoría de las religiones se fundamentan en hombres muertos. Sus tumbas son honradas por sus seguidores. Pero la tumba de Jesús esta vacía.

Si Jesús no hubiese resucitado no tendríamos esperanza de resurrección, tampoco victoria sobre el pecado, fe, ni poder. Hubiésemos tenido un perdón y todo hubiese quedado ahí. No tendríamos seguridad, ni certeza.

2. La resurrección confirmó que Jesús era verdadero hijo de Dios.

4 y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo, Romanos 1:4 (LBLA)

3. Somos salvos cuando creemos en el Cristo resucitado

No podemos ser salvos si no creemos que el resucitó. Porque entonces tampoco podríamos creer que él tiene el poder para salvarnos y darnos vida eterna.

4. Nacemos de Nuevo mediante el poder de la resurrección

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos 1 Pedro 1:3
habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con Él por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. Colosenses 2:12 (LBLA)

5. Andamos en una nueva vida por el poder de la resurrección

4Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Romanos 6:4 (LBLA)
Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Colosenses 3:1 (LBLA)


6. Vivimos por el poder de la resurrección

19y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder, 20el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales, Efesios 1:19–20 (LBLA)
"a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte," Filipenses 3:10

La resurrección de Cristo no es solo el fundamento sólido de nuestra fe. También es el poder que nos dio vida espiritual, vida eterna. Es el poder que actúa en nosotros sobre el pecado de tal manera que ya no somos más su esclavo.

Podemos ahora andar en novedad de vida gracias a ese poder que actúa en nosotros mediante la fe en Cristo.

El evangelio no es una religión más, no es débil. Es poderoso. Poderoso para transformar. Pablo dice que es poder de Dios para salvación.

Lo más difícil en el mundo no es resolver los problemas del mundo, lo más difícil es transformar a una persona y cambiarla totalmente.

Eso solamente lo hace el evangelio.

Muchos con sus razonamientos humanos y escépticos intentan negar la resurrección de Cristo como se intentado desde el principio.

Pero el testimonio de miles resucitados por el poder de Cristo dice lo contrario. Aquellos que estaban muertos en sus delitos y pecados ahora disfrutan de la vida de Dios en Cristo.

Muchos creyentes no se dan cuenta que el poder de la resurrección de Cristo, el poder que levanto a Cristo de los muertos es el poder que actúa en nosotros. Ese poder actúa en nosotros conforme a nuestra fe y confianza en Cristo. Cuando recibimos esta revelación tan sencilla y a la vez tan poderosa nos damos cuenta que la victoria no está en algo que podamos hacer, no está en un secreto que podamos descubrir, no está en formulas o recetas religiosas, sino que está en nosotros porque Cristo mediante su Espiritu Santo vive en nosotros. Y me corresponde a mi creerlo y depender de esa verdad.

El aposto Pablo lo entendía y lo expresaba de la siguiente manera:

Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20 (LBLA)

El poder de la resurrección fue el que te dio vida espiritual cuando estabas muerto. Con Cristo fuimos juntamente resucitados. Ese mismo poder es el que cada día te santifica y te da la victoria sobre el pecado y ese mismo poder será también el que te resucite en el día postrero.

Si deseas recibir nuestras publicaciones en tu correo electrónico puedes suscribirte 👇

SUSCRIBIR

Puedes dejar tus comentarios abajo