Consejos prácticos para reflexionar
Elige un lugar y un momento tranquilos y sin interrupciones. Necesitarás al menos 15 minutos para sacarle el máximo provecho a esta práctica.1
Consejos prácticos para reflexionar
Elige un lugar y un momento tranquilos y sin interrupciones. Necesitarás al menos 15 minutos para sacarle el máximo provecho a esta práctica.1
La práctica de contemplar las Escrituras1 es una forma íntima de comunicarse con el Señor (tradicionalmente se la conoce como Lectio Divina o «lectura divina»). Con demasiada frecuencia, en la oración y la adoración, hablamos con Dios, pero no le damos la oportunidad de comunicarse con nosotros.
La contemplación es una herramienta que nos ayuda a usar la Palabra de Dios para tener una conversación personal con Él.
Sabías que hay cristianos que desean tener una Biblia y no pueden conseguirla. Otros viven en lugares donde poseerla puede poner en peligro su libertad o su vida. Mientras tanto, muchos de nosotros podemos abrirla sin temor, escoger entre varias traducciones, escucharla y llevarla en el teléfono. Pero no siempre, esa abundancia se traduce en lectura, estudio y obediencia.
Este contraste debe hacernos reflexionar y reconocer una responsabilidad: el acceso a la Palabra de Dios es un privilegio que no debemos confundir con algo insignificante.