Contemplar las Escrituras

La práctica de contemplar las Escrituras1 es una forma íntima de comunicarse con el Señor (tradicionalmente se la conoce como Lectio Divina o «lectura divina»). Con demasiada frecuencia, en la oración y la adoración, hablamos con Dios, pero no le damos la oportunidad de comunicarse con nosotros.

La contemplación es una herramienta que nos ayuda a usar la Palabra de Dios para tener una conversación personal con Él.

La Biblia que otros no pueden tener y que nosotros dejamos cerrada

Sabías que hay cristianos que desean tener una Biblia y no pueden conseguirla. Otros viven en lugares donde poseerla puede poner en peligro su libertad o su vida. Mientras tanto, muchos de nosotros podemos abrirla sin temor, escoger entre varias traducciones, escucharla y llevarla en el teléfono. Pero no siempre, esa abundancia se traduce en lectura, estudio y obediencia.

Este contraste debe hacernos reflexionar y reconocer una responsabilidad: el acceso a la Palabra de Dios es un privilegio que no debemos confundir con algo insignificante.

Esperar a Cristo

Vivir con esperanza y fidelidad

Base bíblica: Mateo 24:42–51

¿Qué significa estar preparados?

Con frecuencia escuchamos la exhortación: «Tenemos que estar preparados para la segunda venida de Cristo».

La afirmación es bíblica. Jesús mismo dijo:

«Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen».

Mateo 24:44

Cuatro preguntas para estudiar la Biblia y aplicarla

Hacer buenas preguntas es esencial para estudiar la Biblia y aplicarla a nuestra vida. Las preguntas que formulamos orientan nuestra lectura, nos ayudan a comprender el texto y nos permiten reconocer cómo debe transformar nuestra manera de vivir. Pero no basta con preguntar: necesitamos hacer las preguntas adecuadas.

¿Cuáles son esas preguntas? Para responder, debemos comenzar por el mensaje central de las Escrituras.