Cuando Dios decidió habitar entre nosotros: de la gloria perdida a la presencia restaurada

«Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y contemplamos su gloria, la gloria que corresponde al Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad». Juan 1:14

Donde Jesús habita, allí se manifiesta su gloria. Esta afirmación nos invita a contemplar una de las verdades más profundas del evangelio: Dios no quiso permanecer distante del ser humano, sino que decidió acercarse, entrar en nuestra historia y hacerse presente de una manera que supera todo lo que podríamos haber imaginado.

Vivir en el descanso de Dios: confiar en Cristo sin intentar ganar su favor

Porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas. Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia.

—Hebreos 4:10–11

¿Por qué tantos creyentes viven en el desierto de sus propias obras y esfuerzos cuando Dios ha provisto en Cristo un descanso permanente?

Leer sin comprender. ¿Cómo el estudio inductivo de la Biblia nos ayuda?

El Dilema de Leer Sin Comprender

¿Te ha sucedido alguna vez que lees un capítulo entero de la Biblia y, cinco minutos después, no recuerdas absolutamente nada de lo que leíste? Es una experiencia común y frustrante: leemos con los ojos, pero no con la mente. A menudo caemos en la trampa de esperar que el texto bíblico genere un impacto automático en nuestra vida sin ningún esfuerzo de nuestra parte, o dependemos exclusivamente de sermones, libros y comentarios de terceros que nos dicen qué debemos creer. En el peor de los casos, nos apresuramos a buscar una aplicación personal e inmediata sin haber comprendido primero el significado real del pasaje.